El Canal 9 de Romay desbordaba de elencos locales multitudinarios; el actual presenta mayoría de tiras extranjeras, series y films.Vaya paradoja: la emisora que Alejandro Romay rebautizó como "el canal argentino", allá por mediados de los 60, para irritar y dejar en evidencia a sus entonces muy extranjerizados colegas (el 13, por aquella época, era del cubano Goar Mestre y de las norteamericanas CBS y Time Life) y el 11 (en manos de los jesuitas y de la cadena estadounidense ABC), hoy es ciento por ciento extranjera.
En las dos épocas en que reinó Romay (1963-74 y 1984-97), interrumpidas por la honda involución estatista, el "Zar" apostó siempre a mucha producción propia con programas de entretenimientos, y elencos grandes y multiestelares que lo llevaron durante bastante tiempo al puesto N° 1 de la audiencia. Ahora, el contraste es absoluto: lo actoral viene envasado desde el Caribe, directo y sin escalas, hasta el Río de la Plata.
Menem lo hizo (gracias al leonino tratado de reciprocidad de inversiones entre Estados Unidos y la Argentina, que sólo parece favorecer unilateralmente los negocios de aquel país en el nuestro, puesto en marcha durante su gestión) y Kirchner, también (en 2005, pensando en Daniel Hadad, prorrogó las licencias de los canales de TV por una década y con ese amplísimo margen de regalo el dueño de C5N pudo venderle a un potentado mexicano radicado en Miami el 80 por ciento del paquete accionario de Canal 9, primero, y a fin del año último, el 20 restante, y transferirle, de paso, su inmenso pasivo y escaso rating).
Con un perfil bajísimo, acorde con la austeridad extrema de su propietario, Remigio Angel González y González (al que, no por casualidad, en algunos países latinoamericanos, donde ha comprado otras televisoras en situaciones difíciles, lo apodan "Fantasma"), resolvió cubrir la pantalla del 9 con telenovelas enlatadas, películas y series.
El canal está operativamente equilibrado, con ingresos publicitarios superiores a los del año pasado, pero las finanzas se desequilibran por el pago monumental de la deuda posconcursal heredada. Telefónica, que en su momento le vendió a Hadad, todavía deberá esperar unos años de gracia antes de comenzar a cobrar los muchos millones que se le deben.
En la actual pantalla del 9, las caras locales sólo aparecen con cuentagotas, en los noticieros, en los tres programas de banalidades del espectáculo y sus suburbios más bizarros (Los profesionales de siempre, Bendita TV e Impacto Chiche, que suele brindar un menú un poco más amplio), un par de envíos de temática rural (producidos por Raúl Moneta, quien en su momento supo tener acciones de la emisora) y Tendencia (el magazine sabatino que conduce Catherine Fulop y que produce Viviana Zocco, esposa del anterior dueño de casa).
Por la total ausencia de ficción local desde hace tanto tiempo, la semana pasada, los gremios allegados al medio televisivo aprovecharon la muy visible fiesta máxima de la TV, la entrega de los Martín Fierro, para hacerse ver y oír ruidosamente. Protestaron afuera manifestantes de la Asociación Argentina de Actores y durante la ceremonia, además de los premiados Diego Capusotto y Cristina Banegas, hizo clara alusión al tema en su discurso Horacio Arreceygor, secretario general del Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales y de Datos (Satsaid).
Eso y que, además, Canal 9 se llevara de esa fiesta apenas media estatuilla (Lucrecia Capello ganó la de mejor actriz de reparto en drama no sólo por Doble venganza , la última ficción que produjo el 9 antes de envasarse del todo, sino también por Televisión por la identidad , de Telefé) dejó de tan pésimo humor a sus autoridades como para recomendar seriamente a los programas de su sintonía que evitaran hablar de los lauros de Aptra.
Viviana Canosa resolvió respetar el pedido a rajatabla y llevó adelante una emisión atípica y, por momentos, divertida y original donde se nombraba a la ceremonia de los Martín Fierro con eufemismos y tanto ella como sus compañeros perdían el tiempo deliberadamente para poner en evidencia que algo fuera de lo común estaba pasando.
El mundo exterior interpretó esos gestos como censura y los amantes de las conspiraciones quisieron ver en la gripe que alejó a la Canosa de la pantalla en la semana que pasó (pues fue reemplazada por Moria Casán y otro día por Sofovich) algo aún más grave. Y en tren de exagerar no faltó quien le echara la culpa a la situación tensa que se viviría en la planta de Conde y Dorrego del infarto que sufrió Beto Casella y que dejó su resumen chimenteril en manos de Teto Medina.
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LA NACION quiso auscultar la opinión de la Cámara Argentina de Productores Independientes de Televisión (Capit), pero nadie se dignó responder. Al menos la Asociación de Telerradiodifusoras Argentinas (ATA) rompió su habitual mutismo, aunque de una manera tan escueta ("ATA no realiza evaluaciones sobre la programación de sus canales asociados", expresó el director ejecutivo de esa cámara, Carlos Molinero), que desaconsejaba nuevas preguntas. En el Comfer se indicó que, de acuerdo con la ley de radiodifusión todavía vigente, la emisora no contraviene las normas por más enlatados que tenga, pero podría verse en problemas si el cambio de esa legislación, actualmente en estudio, evoluciona hacia un modelo más proteccionista de la producción nacional y la diversidad temática. "El vaciamiento constante del canal -dicen los delegados del 9, que representan a los 640 empleados que tiene la emisora- llevó de nueve estudios completos en funcionamiento, a un solo control y el alquiler de los estudios vaciados a producciones de fuera del canal, con sólo una dotación mínima de los trabajadores."
Pocos le conocen la cara a González y González. Quien la da localmente es Carlos Gaustein, presidente de la compañía y quien fuera interventor estatal, en tiempos de Raúl Alfonsín, de Canal 13.
Para demostrar que es un tipo consecuente, más de veinte años después, Gaustein, que por entonces tenía dentro de su grilla a Gerardo Sofovich en La noche del domingo, no cesa de convocarlo para sucesivos programas del actual Canal 9. En agosto volverá otra vez al ruedo con un nuevo envío dominical en el que habrá famosos que jueguen al bowling. Para 2009, con suerte, habría una tira de producción local en horario central. Un tanto vidrioso todo.
Por Pablo Sirvén
psirven@lanacion.com.ar
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1029676
1 comentarios:
Esto es una nota!. Felicito al que la redacto, aquellos que consumimos TV, no sabemos en absoluto los pormenores y negociados de estas empresas con reglamentaciones del gobierno de turno. Muy explivativa, ha dezasnado mucho.!!!
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